Perspectivas positivas a pesar de la incertidumbre económica
En el marco del remate de la cabaña Monte Caldén, el reconocido analista de mercados ganaderos Diego Ponti brindó una charla en el predio de la Asoc. Rural de Chivilcoy.

En medio de un panorama económico incierto y en constante cambio, la ganadería se posiciona como una actividad con grandes oportunidades para los productores. A pesar de las dificultades que enfrenta el país, la industria ganadera ha logrado mantenerse a flote y vislumbra un futuro prometedor.
La economía del país se encuentra revuelta, con variables que cambian día a día, lo que dificulta la comprensión del posicionamiento. Sin embargo, a pesar de esta incertidumbre, las expectativas para el sector son muy buenas.
Tras la sequía que afectó al país durante todo el verano pasado, el negocio y la actividad ganadera habían perdido su brillo. Pero, en la actualidad, se presentan oportunidades que están revitalizando la industria y devolviéndole el color que había perdido.
Asimismo, los ganaderos han sabido adaptarse a las circunstancias cambiantes y han encontrado formas de superar los desafíos que se les presentan.
Además, la demanda de productos ganaderos se mantiene estable e incluso ha experimentado un crecimiento en algunos casos. Esto ha generado un impulso en la actividad ganadera y ha permitido a los productores aprovechar las oportunidades que se presentan.
A pesar de las dificultades económicas, la ganadería sigue siendo una actividad rentable y con potencial de crecimiento.
Por otro lado, el programa Dokar Maíz implementado por el gobierno argentino ha generado un impacto positivo en la industria ganadera del país, impulsando un aumento significativo en los precios y contribuyendo a la recuperación económica.
El programa, que busca fomentar el consumo interno de maíz y reducir la dependencia de las importaciones, ha generado una disparada de precios en el sector ganadero que no estaba prevista. Esto ha beneficiado especialmente al engorde a corral, y el precio de los novillos y vacas ha aumentado un 70%.
Además, el precio de los terneros, que venía golpeado en la primera parte del año, también ha experimentado un incremento importante.
En este sentido, la ganadería se perfila como uno de los ejes para la recuperación de la economía argentina.
