Priore Agropartes presentó la linea Plantium
Priore Agropartes presentó la linea Plantium
Raúl Priore, responsable de la firma en diálogo con SECTOR VIVO contó los beneficios de los productos y el crecimiento de la compañia que dirige.
En el marco de la Exposición Rural, la reconocida empresa Priore Agropartes, ha presentado este año la línea de productos Plantium. La misma está enfocada en brindar una agricultura de mayor valor para el productor, a través de la implementación de la agricultura de precisión.
Asimismo, Plantium se destaca por ser una empresa de primer nivel, con productos calificados que se encuentran a la vanguardia mundial. Uno de los productos que resaltó Priore es el pulverizador autónomo, el cual cuenta con la capacidad de pulverizar la zona deseada en base a una programación previa. Esto permite una mayor eficiencia en la aplicación de agroquímicos, optimizando los recursos y reduciendo los costos para el productor.
Por otra parte, Plantium ha lanzado al mercado una sembradora con lo último en precisión. Esta sembradora se encuentra disponible en modalidad de comodato para que el productor pueda evaluar sus beneficios antes de realizar una inversión.
Vale recordar que Priore Agropartes nació en la década del 60, específicamente en Ramos Mejía, como un pequeño taller metalúrgico. Fue en el año 1967 cuando este emprendimiento comenzó a dar sus primeros pasos en un contexto de gran efervescencia industrial.
En aquel entonces, la industrialización era una prioridad en Argentina, y numerosos talleres de tornería y metalurgia se establecieron en el país. Fue una etapa de sustitución de importaciones, lo que implicaba que se fabricara todo lo necesario en territorio nacional.
A lo largo de los años, Priore ha evolucionado junto con los cambios tecnológicos y las necesidades de la industria. Hoy en día, se ha convertido en una empresa consolidada, reconocida tanto a nivel nacional como internacional por su excelencia y calidad en la fabricación de los productos.
La historia de Priore es un ejemplo de cómo un pequeño taller puede crecer y prosperar. Su compromiso con la producción nacional y el enfoque en la calidad han sido factores clave en el éxito.
En este sentido, Priore recordó: «En el fondo de nuestra casa, mi padre comenzó un pequeño taller de tornería, marcando el inicio de una tradición familiar». Y agregó: «Mis padres, nacidos en Chivilcoy, decidieron trasladarse a Buenos Aires en busca de nuevas oportunidades económicas. Fue en esta ciudad donde presenciaron el auge de la industrialización».
En aquellos años, la industria ofrecía una amplia gama de empleos. Las fábricas y talleres se multiplicaban, y la demanda de servicios relacionados con la producción industrial era alta. «Fue entonces que mi padre decidió abrir su propio taller de tornería, aprovechando la creciente demanda de piezas y productos que requerían de su especialidad», relató.
«Este taller de tornería es un recordatorio de la importancia de adaptarse y reinventarse en un entorno económico en constante evolución».
Raul nació en Lomas del Mirador, junto a sus tres hermanas, y en 1974 sus padres tomaron la decisión de regresar a Chivilcoy. Sin embargo, las circunstancias no fueron favorables y el padre se vio envuelto en un mal negocio que resultó en la pérdida de la mitad de los bienes. A pesar de este revés, la familia no se rindió y comenzó un nuevo capítulo en sus vidas.
Pero en el año 1976, fue un momento complicado para la economía del país, ya que se estaban implementando medidas económicas y se abrieron las importaciones. Estos cambios tuvieron como consecuencia una gran desocupación y una crisis económica generalizada.
Transcurrió el tiempo y llegaba 1983, una fuerte devaluación golpeó a la economía, generando un aumento considerable en el costo de los productos importados. Esta situación tuvo un efecto significativo en la industria, ya que incentivó el resurgimiento de la producción nacional. Lamentablemente, en medio de este marco desafiante, una tragedia personal cambió la vida de Raúl. A los 57 años, su padre falleció, dejándolo a cargo de la empresa familiar con tan solo 20 años de edad.
La devaluación ocurrida en 1983 impactó directamente en la economía del país. La moneda nacional perdió gran parte de su valor en relación con las divisas extranjeras, tornando los productos importados mucho más caros. Ante esta situación, las empresas locales encontraron una oportunidad para reactivar la producción y competir en el mercado nacional.
En medio de este escenario de cambios y desafíos, la repentina muerte de su padre significó asumir una enorme responsabilidad a una edad temprana, dinde se vio obligado a hacerse cargo de la compañía, tomando decisiones que afectarían su futuro y el de la familia. Asumir este rol de liderazgo no fue fácil. Se enfrentó a un sinfín de desafíos, desde aprender rápidamente sobre la gestión empresarial hasta tomar decisiones cruciales en momentos de incertidumbre.
A lo largo del tiempo, logró superar obstáculos y adaptarse a los cambios constantes del mercado. Aprendió a tomar decisiones estratégicas, a buscar oportunidades de crecimiento y a diversificar los productos de la empresa. Si bien fue un camino difícil, también resultó en un aprendizaje invaluable, y en un crecimiento personal y profesional significativo.
