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24 octubre, 2023

Familia pionera en el tambo: luego de casi dejar la actividad, los Scarponi apostaron por una tecnología que les cambió la vida

En el tambo El Albardón, de la localidad bonaerense de 25 de mayo, invirtieron en tecnología de punta que les permitió atraer a los más jovenes

En Argentina y en todo el mundo, el trabajo en el campo, especialmente en el sector lechero, se vuelve cada vez menos atractivo para los jóvenes, lo que dificulta la continuidad de las empresas familiares en el tiempo. La pregunta clave es: ¿Cómo hacer que esta actividad sea más atractiva para las nuevas generaciones? Y la respuesta parece estar en la adopción de tecnologías.

El Albardón: el tambo familiar que se animó a sumar robots

Un caso ejemplar de esta transformación es «El Albardón», un establecimiento familiar ubicado en la localidad bonaerense de 25 de Mayo. Hace treinta años, Sergio Scarponi (61) ordeñaba a mano; luego, pasó a utilizar máquinas de ordeño y, desde hace casi tres meses, sus hijos tomaron el mando y sumaron dos robot al tambo.

La historia de la familia Scarponi con el sector lácteo se remonta a la década de 1990, cuando Sergio ordeñaba solo cuatro vacas en un galpón de pollos. Con el tiempo, pasaron a un tambo tradicional para luego renovarlo y adaptarse a las necesidades modernas. Y, aunque estuvieron a punto de dejar la actividad, con la nueva generación al mando pudieron dar el salto tecnológico e incorporar robots de ordeño.

«Mi padre había planeado dejar el tambo. Había inseminado todo con vacas negras. Pero con mi hermana decidimos continuar con el tambo y pudimos invertir. Actualmente, estamos buscando reposición poco a poco. En este momento, contamos con alrededor de 100 vacas y producimos un promedio de 3.000 litros de leche diarios». Ahora tienen la primera sala de ordeñe robotizada de la localidad de 25 de mayo (Buenos Aires).

Aunque estuvieron a punto de dejar la actividad, gracias a créditos privados y la venta de animales, la familia pudo financiar la adquisición de dos robots de ordeño, una inversión que alcanzó un poco más de 300 mil dólares. Estos robots pueden manejar más de un centenar de vacas y permitió a la familia Scarponi cambiar su enfoque de ordeñe tradicional a un sistema donde las vacas son inducidas a venir al robot tres veces al día, cada ocho horas. Actualmente, la producción promedio es de 30 litros por vaca, y algunas llegaron a alcanzar picos de 58 litros diarios.

“Los robots soportan aproximadamente 140 vacas, dependiendo del tiempo de ordeñe de cada vaca. Ahora en el ordeñe hay 101 vacas”, explica José.

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