Mitigación del metano en la producción ganadera: estrategias para reducir las emisiones
El Dr. chivilcoyano Juan Manuel Cantet, investigador de la Universidad Nacional de Entre Ríos, ha realizado una exhaustiva revisión sobre las estrategias de mitigación del metano en la producción de rumiantes.

En su estudio, Cantet resalta la importancia de abordar este problema desde diferentes ángulos, incluyendo el manejo de la alimentación y el potencial uso de aditivos.
El metano es un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global. En el caso de la ganadería, las emisiones de metano provienen principalmente de la fermentación ruminal en el sistema digestivo de los animales, especialmente en el ganado bovino.
Además de ser perjudicial para el medio ambiente, el metano también tiene un impacto negativo en la eficiencia de los sistemas ganaderos. Al producirse en el proceso de fermentación ruminal, el metano reduce la capacidad de los animales para utilizar la energía de los alimentos y convertirla en carne. Esto significa que una parte de la energía consumida por los animales se pierde en forma de metano, en lugar de ser utilizada para el crecimiento y desarrollo de los mismos.
Es por esto que el estudio de estrategias de mitigación del metano en la ganadería es de vital importancia. Estas estrategias pueden incluir cambios en la alimentación de los animales, como la inclusión de aditivos en la dieta, que ayuden a reducir la producción de metano en el sistema digestivo.
Además de los aditivos, también se están estudiando otras estrategias de mitigación, como el manejo de la alimentación y la selección de razas de ganado con menor producción de metano.
El Dr. Cantet explicó que esta capacidad de los rumiantes para digerir la fibra del pasto es posible gracias a la presencia de microorganismos en su sistema digestivo, que descomponen la fibra en compuestos más simples que pueden ser absorbidos por el animal.
Sin embargo, este proceso de fermentación ruminal también produce metano como subproducto, lo que contribuye al calentamiento global y reduce la eficiencia de los sistemas ganaderos.
El Dr. Cantet explicó que esta capacidad de los rumiantes para digerir la fibra del pasto es posible gracias a la presencia de microorganismos en su sistema digestivo, que descomponen la fibra en compuestos más simples que pueden ser absorbidos por el animal.
Sin embargo, este proceso de fermentación ruminal también produce metano como subproducto, lo que contribuye al calentamiento global y reduce la eficiencia de los sistemas ganaderos.
La formación de metano ha sido objeto de numerosos estudios en las últimas dos décadas, según afirmó Cantet. Karen Beauchemin, una investigadora de Canadá reconocida a nivel mundial, realizó una revisión bibliográfica sobre la respuesta a estos desafíos.
Cantet explicó que durante 40 años, desde 1960, las publicaciones en revistas científicas especializadas se limitaban a 10 o 20 por año y se centraban en explicar el metabolismo ruminal. Sin embargo, a principios del siglo XXI, se produjo un crecimiento exponencial en la cantidad de artículos publicados, llegando a 600 o 700, con un enfoque ambiental y el objetivo de probar mitigadores de estos gases.
Este cambio en la cantidad y enfoque de las publicaciones se dio gracias al apoyo de los estados y organismos que financian la investigación en este campo.
