Panorama alentador para los cultivos, pero con precios alarmantes
El Ing. Agr. Fernando Solari ofreció un panorama mixto sobre la campaña agrícola, destacando la excelente condición de los cultivos pero alertando sobre la preocupante situación de los precios y los alquileres rurales.

Solari describió un escenario positivo para los cultivos de trigo y cebada, anticipando rendimientos «arriba de la media». Las recientes lluvias garantizan la disponibilidad hídrica para la siembra de cultivos de segunda, y los cultivos de maíz y soja presentan un buen estado de implantación, sin complicaciones climáticas durante la primavera. «Por ese lado estamos tranquilos», afirmó.
Por otro lado, se espera una cosecha temprana, debido al calor de noviembre que anticipó el ciclo de los cultivos. Se proyecta la cosecha de cebada para finales de mes, con los trigos también mostrando un adelanto en su desarrollo. Las perspectivas climáticas son favorables, lo que sugiere una cosecha tranquila. «No hay expectativas de grandes problemas climáticos», aseguró Solari.
Asimismo, a pesar del buen estado de los cultivos, la rentabilidad se ve seriamente comprometida por los bajos precios. Solari destacó la crítica situación de la soja, mientras que el maíz muestra una leve mejora respecto al año anterior. El trigo, que inicialmente prometía buenos precios, ha experimentado una caída significativa, afectando la rentabilidad de las operaciones de cobertura. «Los números dan muy, muy finitos», adviertió. Aunque una buena cosecha podría amortiguar el impacto de los bajos precios, en escenarios de cosechas promedio o ligeramente inferiores, se estaría al borde de las pérdidas.
En tanto, Solari identificó el tema de los alquileres como un punto crítico. Con los actuales precios de la soja, los alquileres en torno a los 1800-1900 kg/ha resultan insostenibles. Se hace necesario una baja en los costos de alquiler o una mejora significativa en los precios de los commodities. El problema se agrava por la influencia de inversores externos al sector, que en años anteriores utilizaron la tierra como una forma de blanqueo de capitales, sin una evaluación rigurosa de la rentabilidad del negocio agropecuario.
Maíz
El maíz, a pesar de tener un precio relativamente bueno, presenta altos costos de producción. Solari estima un capital en riesgo de 1200 USD/ha con campo alquilado, lo que requiere una producción de casi 9000 kg para alcanzar el punto de equilibrio. En años de baja productividad, este cultivo puede resultar deficitario.
Tasas de interés y la necesidad de eficiencia
Solari advirtió sobre los riesgos que enfrentan los productores agropecuarios ante las altas tasas de interés actuales y proyectadas para este año. El profesional, quien ha vivido periodos de baja inflación con tasas de interés altas, señaló que la situación actual requiere una cautela extrema. Su análisis se centra en la imposibilidad de absorber las tasas de interés con los márgenes de ganancia actuales, especialmente para aquellos productores con un alto nivel de endeudamiento.
En este sentido, enfatizó que una tasa de interés superior a la inflación o la devaluación prevista puede absorber completamente las ganancias de un productor con un 50% de endeudamiento sobre su capital operativo. Recomendó a los productores evaluar cuidadosamente sus niveles de endeudamiento y buscar alternativas como la asociación con otros inversores o la búsqueda de financiamiento en dólares a tasas bajas, si es posible. Alertó sobre el peligro de tomar créditos en pesos a las tasas actuales, particularmente si la inflación no se mantiene en los niveles actuales.
La reciente publicación de una inflación del 2,7% fue comentada por Solari, quien considera que este dato se refleja en los precios del mercado. Si bien observa una gestión macroeconómica positiva, destaca que la estabilidad económica exige eficiencia. A diferencia de periodos anteriores con políticas de subsidios y flexibilización crediticia, el actual contexto no permitirá la supervivencia de productores ineficientes.
Solari utilizó como ejemplo la situación de los contratistas de maquinaria agrícola, quienes en las últimas dos décadas se beneficiaron de créditos subsidiados para la renovación de equipos. Con la eliminación de estos subsidios y la presencia de tasas de interés positivas, la viabilidad de su modelo de negocio se ve seriamente comprometida. Por lo tanto, plantea la necesidad de una mayor eficiencia en el uso de la maquinaria o la búsqueda de financiamiento acorde a la realidad económica, enfatizando que las altas tasas de interés no son sostenibles para muchos productores.
