La ganadería argentina busca recuperarse
Guillermo Bardengo, responsable de la Cabaña Monte Caldén, analizó el impacto de la sequía y las recientes lluvias en la producción ganadera.

Las recientes y abundantes precipitaciones han traído un respiro a la región, pero la situación para el sector ganadero en general, sigue siendo compleja. Guillermo Bardengo, a cargo de la cabaña, describió un panorama marcado por la escasez, consecuencia de la sequía prolongada de los últimos años.
«Se cortó la niña», afirmó Bardengo, refiriéndose al fenómeno climático. Sin embargo, las dificultades de los últimos años, ha resultado en una menor cantidad de terneros para el destete, que comienza en marzo. «Van a faltar terneros», advirtió, proyectando escasez para este año y parte del próximo.
La sequía ha afectado directamente la preñez de las vacas. Bardengo explicó que «la vaca se preña cuando están bien, cuando están comiendo bien. Si no están comiendo bien, el organismo… deja de producir óvulos». Esta situación, combinada con las altas temperaturas, ha reducido significativamente la cantidad de vacas preñadas, impactando directamente en la producción futura. «La recuperación se espera recién para 2027».
A pesar de las dificultades, la producción en la cabaña se mantiene durante todo el año a través de alimentos y rollos de pasto. Asimismo, destacó el interés en invertir en toros y vacas de buena genética, considerando la ganadería como una alternativa atractiva ante la baja rentabilidad de los cereales. La utilización de rastrojos y la compra de animales para cubrir posibles baches económicos también forman parte de la estrategia.
Por otra parte, el aumento del precio de la carne en las góndolas se explica, según Bardengo, por la escasez de novillos y la inflación acumulada. «Es un mercado de oferta y demanda», señaló. Si bien, la demanda interna en Argentina (42 kilos de carne per cápita) ha disminuido sigue siendo importante, y la producción no alcanza a cubrirla, lo que impulsa el alza de precios.
En cuanto a la exportación, mencionó que los canales están abiertos, pero la falta de producción limita las posibilidades. A pesar de una política favorable, años de sequía y políticas adversas anteriores han frenado la inversión y la producción ganadera.
Finalmente, la Cabaña Monte Caldén planea su remate anual para la primera semana de agosto, apostando a la mejora genética a través de la compra de animales de alta calidad y la implementación de transferencias embrionarias. Además , expresó su intención de participar en las exposiciones nacionales más importantes (Cañuelas, Palermo) y de seguir creciendo junto al productor, siempre y cuando este lo acompañe.
