La verdad sobre la manipulación y ausencia de remordimiento
La psicopatía, a menudo malentendida como una enfermedad mental, es una configuración de la personalidad caracterizada por la ausencia de empatía emocional, la manipulación y la falta de remordimiento.

La lic. en psicología, Soledad Martinez, profundizó en la naturaleza de la psicopatía, sus diferencias entre hombres y mujeres, su impacto en las relaciones familiares y las estrategias para lidiar con ella.
Contrario a la creencia popular, la psicopatía no es una enfermedad mental, sino que se caracteriza por la ausencia de empatía emocional, aunque sí poseen empatía cognitiva (capacidad de comprender el comportamiento de los demás para manipularlos), explicó la profesional. Asimismo, la génesis de la psicopatía aún se estudia, pero se cree que una predisposición genética combinada con un ambiente facilitador en la primera infancia son factores importantes. En tanto, no existe cura ni tratamiento específico, ya que es una configuración de la personalidad establecida.
Si bien, la base de la psicopatía es similar en ambos sexos, la sociedad impone diferentes normas y expectativas. Los hombres psicópatas tienden a evadir las leyes de manera directa, mientras que las mujeres psicópatas pueden utilizar la seducción y la manipulación para lograr sus objetivos, aprovechando los prejuicios sociales que las consideran más vulnerables y menos propensas a la violencia extrema. Históricamente, la psicopatía en mujeres ha sido menos estudiada y, por lo tanto, menos comprendida. El hecho de que una mujer pueda cometer actos violentos o manipular a otros para que lo hagan, se considera menos probable debido a los estereotipos de género.
Por otro lado, un padre o madre psicópata puede criar a un hijo en un ambiente carente de empatía y afecto, lo que aumenta las posibilidades de que el niño desarrolle rasgos psicopáticos. La pareja de un psicópata suele ser víctima de manipulación, dificultando la identificación de la problemática. En estos casos, es fundamental la intervención para proteger al niño y ayudarlo a desarrollar habilidades sociales y emocionales sanas. Es esencial que el niño se aleje de ese ambiente tóxico para evitar la configuración de una psicopatía grave.
Finalmente, la psicóloga resaltó que la mejor estrategia ante un psicópata es alejarse. No existe un tratamiento que modifique su personalidad. Para las ex parejas con hijos, el mínimo contacto posible es lo ideal. El trabajo terapéutico se centra en ayudar a las personas que se relacionan con psicópatas a identificar las señales de manipulación y a desarrollar estrategias para protegerse.
