Alimentos para tus hijos: El abogado que te enseña a luchar por lo que les corresponde
El Dr. Federico Runzio, abordó la temática de los alimentos, un tema que suele ser el primero que surge al hablar de familia.

Runzio enfatizó la importancia de reclamar los alimentos, incluso cuando parece no haber solución a la vista. «Hay que reclamar aunque creamos que no te van a pagar, porque a veces sí se puede encontrar una solución», afirmó.
El abogado explicó que, si bien generalmente el reclamo se dirige al padre, cualquiera de los dos pueden iniciar el proceso si tiene la custodia del niño. Y destacó el rol activo de la justicia actual: «El juez tiene muchas herramientas para buscar que el incumplidor cumpla». Desmintió la creencia errónea de que la cuota alimentaria beneficia solo a la madre, recalcando que se trata de una cuota para el bienestar del niño.
Además, señaló las situaciones donde el progenitor incumplidor carece de trabajo registrado o bienes a su nombre. Aunque admitió que el proceso puede ser más lento, insistió en la necesidad de perseverancia: «Hay que ser molesto, hay que molestar un poquito para buscar que cumpla». Describió el proceso, que puede ir desde un acuerdo extrajudicial hasta la ejecución de una sentencia judicial, incluyendo la posibilidad de medidas novedosas como restricciones a actividades recreativas del incumplidor.
El profesional compartió un caso donde se logró un fallo favorable contra el progenitor incumplidor, demostrando la capacidad de la justicia para encontrar soluciones creativas ante la ocultación de patrimonio. Runzio hizo hincapié en la importancia de intentar el reclamo, ya que «a veces parece que no, pero por ahí sale una luz». Mencionó la posibilidad de reclamar a abuelos o tíos en caso de incapacidad económica del progenitor.
También se refirió a la determinación de la cuota alimentaria, explicando que debe garantizar la misma calidad de vida del niño que tenía antes de la separación, incluso en casos de figuras públicas con altos ingresos.
Finalmente, el Dr. Runzio analizó los tiempos de la justicia, reconociendo las demoras pero destacando la complejidad de cada caso y la necesidad de un análisis exhaustivo. Comparó la situación con el ámbito laboral, donde la elaboración de una demanda requiere tiempo y dedicación para garantizar su efectividad. Concluyó reflexionando sobre la creciente cantidad de demandas de familia y su impacto en el sistema
