Fernando Rivara: Un nuevo mandato al frente de la Federación de Acopiadores
Fernando Rivara continúa en la presidencia de la Federación de Acopiadores de Cereales, asumiendo un nuevo desafío.

En una entrevista exclusiva, Rivara analizó el complejo contexto económico del sector y las prioridades de su gestión.
«La conducción de la Federación es una tarea compleja», afirmó Rivara, destacando la importancia de tener una representación cercana a Buenos Aires para facilitar las gestiones con funcionarios y otros eslabones de la cadena agroindustrial. Su amplia trayectoria en el sector privado y su compromiso con las instituciones fueron determinantes para su reelección.
«El contexto económico es complicado», admitió Rivara, sin embargo, reconoció los esfuerzos del gobierno en ciertas áreas. «Hay cosas que hay que aplaudir, como la simplificación de normas y el ajuste en el Estado», señaló, aunque criticó la persistencia de altos niveles de retenciones.
El tema de las retenciones a las exportaciones es central para Rivara. Señaló un estudio de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires que demuestra que una leve disminución en las retenciones al trigo (del 12% al 9,5%) genera una diferencia significativa para los productores del norte del país, pasando de pérdidas a ganancias, con un impacto mínimo en la recaudación del Estado. «El gobierno va a recaudar 960 millones de dólares más este año que el pasado, a pesar de las supuestas bajas de impuestos», afirmó, denunciando un aumento en la carga impositiva para el sector agropecuario.
Rivara contrastó la situación argentina con la de países limítrofes, donde las retenciones son mínimas o inexistentes. Atribuyó la diferencia a la falta de políticas de Estado a largo plazo, criticando la inestabilidad que genera el cambio de políticas con cada gobierno. «Argentina se ha descompuesto en los últimos 30 o 40 años», sentenció recordando la estabilidad económica del gobierno de Néstor Kirchner.
Para la nueva gestión, Rivara prioriza la defensa de los intereses de los acopiadores ante molinos y exportadores, denunciando prácticas comerciales poco transparentes. «Pedimos mayor transparencia y honestidad en la cadena comercial, pero el gobierno mira para otro lado», lamentó. Y mencionó como ejemplo la manipulación de los análisis de gluten en los contratos con los molinos, una práctica que consideró inaceptable. También criticó los retrasos en los pagos por parte de los exportadores. «El gobierno tiene la responsabilidad de cuidar el marco en donde los privados realizan los negocios», concluyó, enfatizando la necesidad de un ambiente de honestidad y transparencia, especialmente en un sector donde los compradores son pocos y los vendedores son muchos.
