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18 julio, 2025

Costos insostenibles a pesar de la mejora climática

El Ing. Agr. Roberto Ponssa pintó un panorama complejo para el sector agropecuario.

Si bien, las recientes mejoras climáticas han permitido una cosecha aceptable, incluso excelente en algunas zonas, la rentabilidad del sector se ve severamente comprometida por los elevados costos de producción, generando márgenes de ganancia magros o directamente negativos.

“Nuestro principal enemigo siempre es el clima, pero este año, a pesar de algunos sustos, hemos logrado una buena cosecha”, afirmó. Sin embargo, añadió que “el gran problema reside en los costos. Los insumos han alcanzado niveles que hacen inviable la producción rentable”.

El análisis se centró en los fertilizantes, un insumo fundamental. El fósforo, ampliamente utilizado, supera los 900 dólares por tonelada, mientras que el nitrógeno se acerca a los 600 dólares. Estos precios exorbitantes contrastan con los valores de mercado del trigo (menos de 200 dólares la tonelada) y la soja (menos de 300 dólares la tonelada).

A este panorama se suma el impacto de las retenciones, un impuesto que grava el 30% del valor de la soja en el mercado mundial, y un porcentaje menor en otros cereales. “Ninguna otra producción a nivel mundial, ya sea petróleo u oro, sufre un gravamen de este calibre”, puntualizó Ponssa. Y agregó: “Es un impuesto que asfixia al sector, y la demanda por su eliminación es un clamor que se extiende hace décadas”.

Si bien, el gobierno ha realizado ajustes temporales en las retenciones, Ponssa consideró que son insuficientes. “Se han reducido algunos puntos porcentuales para algunos cereales, pero las retenciones siguen siendo altísimas. Argentina financia su gasto público principalmente con este impuesto al agro, una situación que perjudica gravemente la rentabilidad del sector y a toda la cadena de valor”.

Las consecuencias se extienden más allá de los productores. “El agro no solo involucra a los productores y profesionales del sector, sino a toda una microeconomía. La industria metalúrgica, los comercios, todos se ven afectados por la crisis de rentabilidad”, explicó.

La comparación con países vecinos como Brasil, Uruguay y Paraguay, que no aplican retenciones y muestran un crecimiento sostenido en el sector, resulta inevitable. “La realidad es totalmente distinta. Brasil, por ejemplo, ha avanzado significativamente en tecnología y genética, generando altos márgenes de rentabilidad para sus productores y un importante aporte al gobierno. Muchas empresas argentinas se han mudado a Brasil precisamente por este motivo”, señaló.

En cuanto a las siembras, Ponssa indicó que la superficie sembrada de trigo superó las expectativas, pero con incertidumbre debido a los bajos márgenes de rentabilidad. Predomina el esquema de rotación trigo-soja, avena-soja o cebada-soja, buscando maximizar los ingresos en el contexto actual. El maíz, a pesar de su alto costo, se presenta como una alternativa con mayor rentabilidad que la soja.

Finalmente, sobre el impacto de las precipitaciones invernales, afirmó que, aunque fueron abundantes, no causaron daños significativos a la siembra, que se encuentra en su etapa final.

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