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8 enero, 2026

Chicharrita del maíz: zonas centrales libres del insecto, mientras en regiones endémicas se recomienda monitoreo

El 33º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis muestra ausencia casi total en las principales áreas maiceras, aunque se registran variaciones puntuales en el NEA, NOA y Litoral.

El inicio de 2026 presenta un panorama favorable para los cultivos de maíz en Argentina: las zonas centrales del país se encuentran prácticamente libres de chicharritas, mientras que en las regiones endémicas del NEA y NOA se sugiere extremar el seguimiento para anticipar posibles medidas de control.

Los datos corresponden al período del 16 al 31 de diciembre de 2025 y revelan que en el NEA –una de las zonas con presencia habitual del insecto– el 51% de las localidades no detectó ejemplares, y un 19% registró capturas mínimas. No obstante, se observaron variaciones en algunas categorías de infestación intermedia y alta, lo que indica una dinámica de recambio poblacional. En esta región, el 45% de las trampas se encuentran sobre cultivos de maíz, superficie que se espera crezca en las próximas semanas con las siembras tardías.

En el Litoral, donde el 97% de los dispositivos de monitoreo están instalados en lotes de maíz, el 43% de las trampas no detectó presencia del vector y un 20% registró niveles mínimos. Aunque en algunas localidades de Corrientes y Entre Ríos se observó un aumento en la categoría intermedia (entre 5 y 20 adultos por trampa), los cultivos se encuentran en estadios reproductivos avanzados, por lo que no son susceptibles al Spiroplasma –la bacteria que transmite la enfermedad–.

Focos en Tucumán

En el NOA, la población de chicharritas se mantuvo estable: el 56% de las localidades monitoreadas no tuvo presencia del insecto y un 27% registró capturas mínimas (de 1 a 4 adultos por trampa). Se continúan detectando focos de preocupación, especialmente en Alto Verde (Tucumán). Solo el 13% de las trampas se ubican en maíz actualmente, pero se espera que este porcentaje aumente con las siembras tardías, lo que podría modificar la dinámica poblacional.

En la región Centro-Norte, con el 92% de las trampas sobre cultivos de maíz, se confirma la estabilidad del insecto: el 84% de las localidades no registran presencia y el 16% restante tiene capturas mínimas. En el Centro-Sur, donde el 93% de los dispositivos están en lotes de maíz, el 96% de las zonas no detectó ejemplares.

Los especialistas de la Red Nacional destacan la importancia de mantener los monitoreos durante todo el año, tanto con trampas como con observación directa de los cultivos –tanto en maíces tempranos como en las áreas de siembra tardía–, especialmente en las regiones endémicas.

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