«La confianza del cliente es el punto central de nuestra profesión»
El Dr. Horacio Vero, que ejerce la abogacía desde hace casi 42 años y dirige su propio estudio en Chivilcoy desde hace 30, balanceó la actividad de su despacho destacando que ha sido un año de «muchísimo trabajo», agradeciendo el apoyo de la comunidad y la confianza depositada por sus clientes.

«Tratamos de estar a la altura de las circunstancias y dar las mejores herramientas a quien viene por una consulta», comentó.
El estudio cuenta con la incorporación de su hijo Leandro, especialista en derecho agrario, y su sobrino Nicolás, quien se especializa en temas familiares. Además de estas áreas, el despacho aborda sucesiones, perjuicios, accidentes laborales y trámites en estudios públicos, entre otros asuntos típicos de un bufete en una localidad como Chivilcoy.
El Dr. Vero enfatizó la importancia de mantener una atención personalizada y empática, incluso en un contexto donde la profesión se ha digitalizado y virtualizado. «No solamente se trata de la inscripción en el caso concreto, sino de generar un espacio de calidez que facilita las tramitaciones», explicó. Añadió que actualmente atiende a los nietos de sus primeros clientes, lo que considera «un motivo de orgullo» y evidencia la relación de confianza que se construye con las familias a lo largo de los años.
Respecto a los tiempos de tramitación judicial, reconoció que mientras en la mayoría de los casos las respuestas son oportunas, en otros existen dilaciones por factores como la falta de jueces designados, la presencia de magistrados subrogantes o demoras en los procesos de selección y designación en el Consejo de la Magistratura y el Senado. En estos casos, destacó que es fundamental «estar en contacto permanente con el cliente, explicarle cómo va su caso, no mentirle y acompañarlo», ya que cuando se pierde la confianza, «es casi imposible poder avanzar».
Aunque cuenta con años de antigüedad para jubilarse y tiene 69 años de edad, el Dr. Vero aseguró que aún siente pasión por su profesión y no tiene intención de retirarse. «Todavía sigo sintiendo ganas de decirle a la gente: ‘Cuénteme en qué puedo serle útil'», afirmó. Además de su trabajo en el estudio, este año recorrió más de 10 colegios de abogados en distintas provincias para dar charlas a jóvenes profesionales sobre la función social de la abogacía, y aprovechó sus viajes para donar libros a escuelas primarias públicas.
Para el próximo año, planea publicar un nuevo libro titulado «Justicia, levántate y anda», donde explicará su visión sobre el ejercicio de la abogacía, el funcionamiento del Poder Judicial, el Servicio de Justicia y los distintos actores involucrados en el sistema. «Mi deseo es seguir trabajando con salud, amor y paz, y que esto también llegue a toda la comunidad de Chivilcoy», concluyó.
