‘Siembra retrasada, plagas y falta de agua complicaron la campaña, pero ahora la lluvia nos da una oportunidad'»
El técnico en producción agropecuaria y responsable de Sumidas, José Taverna, detalló la situación de los cultivos en la región, destacando diferencias significativas entre zonas según la llegada de precipitaciones, así como los desafíos que marcaron la campaña desde el inicio.

Siembra retrasada por exceso de agua inicial
«Veníamos con un exceso de precipitaciones continuas que complicó el ingreso al campo para laborear y sembrar», explicó Taverna. Si bien hubo maíz temprano sembrado en septiembre, la mayoría de los cultivos se sembró a partir del 20 de ese mes y parte de octubre. En el caso de la soja, la tendencia fue similar: «no es una campaña de siembras tempranas, la mayoría son ciclos de tipo 46 sembrados entre el 10 y el 20 de noviembre».
Diferencias entre zonas: chaparrones y sequía
Mientras algunos lotes recibieron chaparrones que generaron problemas en ciertos casos (como nacimiento deficiente en soja de segunda que requirió resiembras), otros enfrentaron falta de agua crítica. «El maíz tardío de diciembre y la soja de segunda eran los más comprometidos: había lotes buenos, pero también algunos con plantas que se iban a perder o de inferior calidad», comentó.
El invierno había sido húmedo, permitiendo buenos estadios iniciales, pero luego se interrumpieron las precipitaciones: «El agua empezó a drenar, hasta el punto que un cliente en zona de Uarte quedó con 250 hectáreas sin sembrar por falta de humedad».
Plagas y variedades
La falta de agua y el exceso térmico hicieron que plagas como la arañuela y trips se agravaran, ya que «el cultivo se retrae y la tasa de reproducción de las plagas aumenta». En cuanto a variedades, la siembra retrasada significó que predominaron las de ciclo largo (como la 46), con poca presencia de las 33 o 38 que solían sembrarse en fechas más tempranas. Las pérdidas dentro de los lotes se vieron marcadas principalmente por la calidad del suelo, con zonas de excelente desarrollo junto a otras descalonadas.
Lluvias actuales y perspectivas
La llegada de precipitaciones en estos momentos es muy positiva: para el maíz temprano y soja de primera contribuirá a mejorar el peso, mientras que para el maíz tardío y soja de segunda «es oro en polvo, ya que aún tienen gran parte del ciclo por delante». Los modelos climáticos indican que febrero podría normalizarse la llegada de humedad.
