El INTA redefine su mapa territorial: Cierre de 14 Agencias de Extensión Rural y un plan de reestructuración en marcha
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) avanza en un profundo proceso de reestructuración que implica la redefinición de su presencia territorial.

Recientemente, el Consejo Directivo del organismo ha avalado el cierre de otras 14 Agencias de Extensión Rural (AER), sumándose a una lista que crece y genera debate en el sector agropecuario.
La medida impacta principalmente en las provincias de Buenos Aires y Córdoba, con una significativa concentración de cierres en el sur bonaerense. En esta región, dejarán de operar nueve agencias, ubicadas en Laprida, General La Madrid, Benito Juárez, Lobería, Otamendi, Necochea, Balcarce, Buratovich y Saladillo. A estas se suman las AER de Vedia y Rojas, también en Buenos Aires, y tres en Córdoba: Oncativo, La Carlota y Ucacha.
Con estos nuevos cierres, ya ascienden a 24 las agencias que han cesado sus actividades, en el marco de un plan de reestructuración que, según lo proyectado, contempla la clausura de hasta 48 sedes. Esto representa una reducción de casi el 15% de la infraestructura edilicia del Instituto.
Más allá de los cierres: Un plan integral de ajuste
La reconfiguración del INTA no se limita únicamente al cierre de oficinas. El plan incluye la venta de más de 42 mil hectáreas de campos experimentales, la unificación de centros de investigación y la eliminación de determinadas líneas de trabajo, buscando optimizar recursos y reenfocar sus prioridades.
En cuanto al personal, el plan general de reestructuración prevé una reducción total de hasta 1.500 puestos de trabajo, lo que equivaldría a aproximadamente el 26% de los más de 5.700 empleados actuales del organismo en todo el país. Esta reducción se implementará principalmente a través de un plan de retiros voluntarios, iniciado el 1° de abril de 2026, y no necesariamente por despidos directos vinculados al cierre de cada agencia.
De hecho, en experiencias previas, como el cierre del Centro Regional INTA AMBA, los trabajadores afectados fueron reubicados en otras dependencias del Instituto, en lugar de ser desvinculados. Por lo tanto, aunque el cierre de las agencias implica una reorganización del personal, no existe un número confirmado de despidos atribuibles directamente a esta medida específica; la reducción de la planta se gestionará de manera global mediante el esquema de retiros voluntarios.
