Close

3 junio, 2026

Remate histórico en Cabaña Monte Caldén: Genética Angus de excelencia el 13 de agosto

El próximo jueves 13 de agosto, la cabaña Monte Caldén, liderada por Guillermo Bardengo, realizará su cuarto remate anual de reproductores Angus.

Por primera vez, la jornada se llevará a cabo en sus propias instalaciones, ubicadas muy cerca de Chivilcoy, con acceso por caminos consolidados que garantizan el ingreso sin inconvenientes, independientemente de las condiciones climáticas.

En diálogo con Sector Vivo, Guillermo Bardengo detalló los preparativos y la propuesta de este evento, que se consolida como una referencia para los productores de la zona y de todo el país. “Ya tenemos todo listo: los toros, criados en praderas y pasturas, recibieron suplementación y están en condiciones óptimas para la venta. Además, ofrecemos la posibilidad de comercialización en forma particular en la cabaña, para quienes prefieren gestionarlo fuera del remate”, explicó.

La organización estará a cargo de Clic Rural consignatarios con amplia trayectoria, que implementarán un sistema integral para facilitar la participación. El remate será presencial en la cabaña, se transmitirá por streeming y contará con una plataforma digital para preofertas y ofertas en tiempo real, ideal para aquellos productores que no puedan asistir personalmente.

“Queremos que nadie se quede sin participar, por eso combinamos la tradición del remate físico con la tecnología más moderna, para llegar a cada rincón donde haya interés por nuestra genética”, agregó Bardengo.

La oferta incluye exclusivamente reproductores seleccionados, con un total de 34 toros –entre Pedegree y Puro, en variedades negra y colorada– y entre 100 y 110 hembras de distintas categorías: vacas preñadas, vacas con cría al pie, vaquillonas preñadas, vacas de primera parición con cría y lotes listos para servicio.

A la propuesta de Monte Caldén se suman establecimientos aliados, reconocidos por su trayectoria, todos apostando de ética Angus Colorado. Monte Caldén, por su parte, se destaca por su línea de Angus Negro Pedegree puros.

Uno de los pilares del remate es la seguridad sanitaria, un aspecto que Bardengo prioriza y por el cual decidió realizar el evento en su propio establecimiento, evitando riesgos propios de concentraciones en espacios feriales.

“Todos los animales cuentan con garantías completas: las hembras con certificación de preñez y análisis negativos de brucelosis y tuberculosis. Los toros, provenientes de rodeo libre, presentan raspaje negativo para trichomoniasis y campilobacteriosis. Este año, además, incorporamos análisis de paratuberculosis, una enfermedad contagiosa que suele propagarse en espacios donde circulan muchos animales de distintos orígenes. Al hacerlo en nuestra cabaña, controlamos todo el proceso y eliminamos ese riesgo”, detalló el responsable de Monte Caldén.

El compromiso sanitario se extiende también al servicio postventa: “No vendemos y nos olvidamos. Estamos disponibles todo el año para consultas, visitas y asistencia ante cualquier inconveniente con los reproductores, ya sean machos o hembras. La relación con el cliente es permanente”, aseguró Bardengo.

Una historia de 70 años dedicada a la genética

La trayectoria de Monte Caldén es parte de la historia de la ganadería argentina. Todo comenzó en 1953, cuando el padre de Guillermo Bardengo fundó la cabaña y comenzó una tarea pionera: en ese entonces, entre Santa Sergia y Chivilcoy no existía ninguna otra cabaña, y la práctica habitual de los productores era retener sus propios toritos o intercambiarlos con vecinos para renovar sangre.

“Mi padre pasaba los días hablando con los productores, explicándoles los beneficios de usar toros de cabaña y cuántos kilos más de ternero podían lograr con buena genética. Fueron casi 40 años de trabajo constante hasta que la mejora genética se consolidó y los resultados económicos se hicieron evidentes por sí mismos”, recordó Bardengo.

Ese trabajo sostenido transformó la ganadería regional: “Hoy recorres la zona y ves rodeos de excelente calidad, muy distintos a los de hace décadas, donde predominaban animales más altos, flacos y con cuernos. Esa mejora es el fruto del aporte constante de las cabañas, que pusieron genética al alcance del productor”, afirmó.

Genética, clave para calidad y cantidad de carne

La evolución genética no solo cambió la conformación de los rodeos, sino también la calidad del producto final. Bardengo remarcó: “Antes los asados eran de costillas anchas, de animales grandes, pero la carne era menos tierna y con menos marmoreo. Hoy tenemos carne de calidad superior, y cada vaca produce más kilos de ternero. Junto con la genética, llegó el manejo más eficiente: el productor que invierte en buena genética también cuida la preñez y descarta animales improductivos, lo que aumenta la oferta”.

Sobre el contexto actual, el productor destacó el cambio de políticas que favorece al sector: “Durante años, las intervenciones en el mercado frenaron las inversiones: cerrar y abrir exportaciones, regular la faena, generó incertidumbre y el rodeo nacional se mantuvo estable en cantidad durante 25 años, aunque mejoró mucho en calidad. Ahora, con reglas claras y sin intervenciones, el productor vuelve a invertir en alambrados, pasturas y vientres. Eso se va a traducir en más oferta de carne, que equilibrará los precios tanto para exportación como para consumo interno”.

El valor real del reproductor

Ante la percepción de que los reproductores tienen precios elevados, Bardengo hizo una cuenta clara para desmitificarlo: “Un toro hoy cuesta el equivalente a 1.200 o 1.500 kilos de novillo. Pero en su vida útil de 4 años, genera unos 120 terneros. Esto significa que pagar al reproductor cuesta el equivalente a 8 kilos de ternero por año, de los 200 kilos que promedia cada uno. Históricamente, el costo del reproductor siempre representó entre 8 y 14 kilos de ternero, así que hoy la inversión sigue siendo muy rentable. Comprar genética de calidad no es un gasto, es la mejor inversión para crecer”.

2

2

2