Entre la sequía y la chicharrita, los productores buscan la mejor estrategia
La semana pasada comenzó la siembra de maíz, con un panorama complejo amenazante por la sequía y la reaparición de la chicharrita.

El Ing. Agrónomo Juan Francisco Arregui, analizó la situación: «Arrancamos la siembra en lotes convencionales con disco trabajado, que han logrado mejor temperatura, y también en lotes con siembra directa con la humedad adecuada. Sin embargo, el pronóstico extendido indica que por 15 días no tendremos precipitaciones, lo que enciende una luz amarilla en el semáforo».
La preocupación radica en la posibilidad de una sequía, a pesar de que se espera una Niña más atenuada este año. «Los días se empiezan a alargar con más de 12 horas de luz, lo que aumenta las temperaturas y la demanda hídrica», explicó Arregui.
Ante este escenario, los productores se enfrentan a un dilema: sembrar temprano para escaparle a la chicharrita o retrasar la siembra para asegurar el agua en el período crítico.
«Sembrar temprano tiene el riesgo de la falta de agua cuando el cultivo entra en su período crítico, a mediados de diciembre en adelante. Si atrasamos la siembra, haciendo una siembra de fines de noviembre y principios de diciembre, para escaparle a esa falta de agua y que caiga en febrero el período crítico, te aseguras el agua con alta probabilidad, pero se corre el riesgo de que aparezca la chicharrita», detalló el especialista.
La chicharrita, que causó importantes daños en la producción de maíz en el norte del país, es un vector del virus del achaparramiento, que afecta el crecimiento y desarrollo del cultivo. «En esta zona se hizo un relevamiento de la chicharrita y no se encontró. Las condiciones climáticas del invierno para el control del vector fueron buenas, porque hubo mucho frío y muchos días con heladas, lo que baja la incidencia del vector. Pero los riesgos siempre están», adviertió Arregui.
Por otro lado, la producción de maíz en la actualidad se caracteriza por la implementación de tecnologías innovadoras que buscan optimizar los procesos y maximizar los rendimientos. En este sentido, La Vasconia Agro ha implementado un sistema de siembra de maíz que combina equipamiento de última generación con prácticas agrícolas sustentables.
«Contamos con un sistema para la siembra de maíz que nos permite optimizar el uso de recursos y obtener mejores resultados», señaló y añadió: «Nuestro equipamiento es de última generación, con tecnología de siembra y fertilización variable. Esto significa que podemos ajustar la cantidad de semilla y fertilizante que se aplica en cada punto del campo, según las necesidades del suelo y del cultivo».
Además, el sistema de siembra implementado se basa en el método «surco a surco», que permite un ahorro significativo de semilla y una mayor prolijidad en la siembra. «Este sistema garantiza una distribución uniforme de las semillas, lo que se traduce en un mejor desarrollo del cultivo y una mayor estabilidad en el rendimiento», indicó.
Este sistema de siembra no solo se traduce en un aumento de la productividad, sino también en un enfoque más sustentable. «Al optimizar el uso de los recursos, como la semilla y el fertilizante, contribuimos a la preservación del medio ambiente y a la reducción del impacto de la actividad agrícola», afirmó.
