Optimismo pero preocupación
El Ing. Agr. Hugo Alonso, ofreció una visión optimista pero crítica del panorama agropecuario argentino, destacando tanto los logros como las preocupaciones que enfrenta el sector en este 2024.

Las lluvias, largamente esperadas, han revitalizado los cultivos. En ese sentido, afirmó: «Los cultivos de invierno, la fina, le faltaba concretar con un llenado importante, así que bueno, el agua llegó,». En tanto, la siembra de soja ha sido extensa, compensando la menor superficie destinada al maíz, una decisión motivada por el alto costo de producción y la incertidumbre generada por la amenaza de plagas como la chicharrita.
Si bien el panorama es positivo en cuanto a la disponibilidad hídrica y el desarrollo de los cultivos, Alonso reconoció la necesidad de una optimización constante. «La gente trabajó más la tierra producto de las malezas que son conocidas y que son complicadas y cada vez tenemos menos control con los herbicidas,» señaló. Este año, la rotación de cultivos se ha visto afectada por la menor siembra de maíz en favor de la soja, una decisión tomada en función de la rentabilidad y costos. «Hay una superficie que gana la soja, le gana el maíz este año particularmente, entonces no se respetan las rotaciones», explicó Alonso.
Asimismo, la rentabilidad del productor se ve fuertemente afectada por los altos costos de producción, los precios internacionales poco favorables y las retenciones a la exportación. En este escenario, detalló: «Hoy los costos son altos en producir, dado también que los alquileres se están pagando mucho» y enfatizó la presión sobre los márgenes de ganancia. Por otra parte, la eficiencia del productor argentino, su capacidad para trabajar la tierra y la adopción de tecnología, son factores clave para mitigar esta presión, pero no son suficientes para contrarrestar la influencia de factores externos como las retenciones, los altos costos de alquileres y la volatilidad de los precios internacionales.
A pesar de los desafíos, Alonso mantiene una perspectiva optimista para el futuro. «Tratamos de darle un tinte optimista, de buscar como cualquier empresa nuevos horizontes».
El clima, factor impredecible, sigue siendo un elemento importantísimo, pero la eficiencia del productor argentino y la disponibilidad de tecnología y conocimiento en el mercado son factores que ofrecen un margen de optimismo para la próxima campaña. La presión impositiva, sin embargo, sigue siendo un elemento crítico que necesita ser abordado para permitir una mayor expansión y crecimiento del sector.
