«Un elefante blanco que hay que tocar»
El vicepresidente de la Sociedad Rural de Rojas, Alberto del Soler Dorrego, realizó una crítica contundente al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

Dorrego, quien recientemente renunció a su cargo como consejero del Consejo Regional Buenos Aires Norte, acusa al INTA de inacción, falta de modernización y desalineamiento con las necesidades del sector productivo.
El comunicado emitido por 10 rurales se fundamenta en la falta de respuesta del INTA a las propuestas de cambio planteadas por el gobierno nacional hace más de un año. Dorrego denuncia un «conciliábulo permanente» dentro de la institución, donde no se toman decisiones efectivas y se ignora la necesidad de una reforma estructural.
«El INTA está sobredimensionado, con un gasto tremendo y no está alineado a los objetivos que debería tener», afirmó. Y añadió: «Está dirigido al campesinado latinoamericano o a un plan huerta, en lugar de enfocarse en las necesidades del productor argentino».
Como ejemplo, mencionó la restricción de uso de fitosanitarios en el 40% de las superficies de la experimental de Pergamino, una decisión judicial que, según Dorrego, ignora los aspectos técnicos. Esta situación, junto a otras ineficiencias, ha llevado a la pérdida de ensayos y recursos.
Asimismo, enfatizó que el INTA debe modernizarse y definir un fin específico, alejándose de las políticas que considera reñidas con las del gobierno nacional. Consideró que el problema del INTA es un reflejo de lo que ocurre en otras instituciones del Estado, donde el crecimiento desproporcionado y la falta de eficiencia son la norma.
La Sociedad Rural de Rojas, junto con otras entidades rurales de la zona (Rojas, Lincoln, Colón, Pergamino, Salto, Arrecifes, Baradero, Capitán Sarmiento, San Pedro y San Antonio de Areco), comparten una visión crítica del INTA y reclaman una reforma profunda. Dorrego rechaza la idea de que el INTA sea intocable y defiende la necesidad de optimizar recursos y reducir el gasto público, priorizando las necesidades de los productores que atraviesan dificultades económicas.
La crítica se extiende también al Senasa, otro organismo que, requiere una revisión completa. Para él, la corrupción es un problema sistémico en Argentina, que afecta a todas las instituciones y debe ser combatido. El vicepresidente de la Sociedad Rural de Rojas considera que el país necesita una revisión total, desde el sistema jubilatorio hasta la lucha contra el trabajo no registrado, para salir de la crisis económica y social que atraviesa.
Dorrego concluyó que la situación actual es el resultado de decisiones políticas erróneas y de una falta de visión a largo plazo. Se pregunta qué tipo de país se quiere construir: uno donde el sector privado pueda prosperar y el individuo sea libre, o uno donde todos estén igual de mal. El debate, es fundamentalmente ideológico y las consecuencias de las decisiones políticas se pagan todos los días. La Argentina, necesita un cambio profundo para superar la corrupción y la ineficiencia que la aquejan.
