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12 enero, 2026

Proyecto busca solucionar crisis de perros sueltos en Chivilcoy

La vecina Gisela Ferreyra presentó iniciativa el 16 de diciembre para regular tenencia responsable y evitar accidentes que afectan a humanos y animales.

En Chivilcoy, la preocupación por la presencia de perros sueltos en vías públicas ha cobrado fuerza en los últimos meses, motivando a la vecina Gisela Ferreyra a presentar un proyecto de protección animal el pasado 16 de diciembre, que ahora espera ser sesionado y posteriormente analizado por el Concejo Deliberante para su aprobación. La iniciativa busca abordar la creciente cantidad de incidentes que involucran tanto a animales callejeros como a perros con dueños que circulan sin supervisión, generando riesgos para la comunidad y los propios animales.
«Ya venimos viendo los accidentes que ocasionan –explicó Ferreyra–. No son solamente perros callejeros, sino también aquellos que tienen dueños pero se les deja en libertad. Claro que como seres humanos les damos de comer, pero la situación se ha salido de control». La vecina destacó que la propuesta no es en contra de los animales, sino todo lo contrario: «Son seres vivos y merecen cuidado, pero los accidentes son inevitables en las condiciones actuales».
Los hechos que avalan la necesidad de la medida son múltiples y constantes. Recientemente, una señora resultó mordida por un perro con dueño, y un niño sufrió un ataque en una plaza. Además, en redes sociales y medios locales se registran incidentes similares. «No podemos salir tranquilos a la calle –afirmo Ferreyra por experiencia propia–. Yo tengo que cambiar de ruta cuando transito para evitar zonas con animales sueltos, porque te atacan, especialmente cuando están en manada».
El contexto también ha generado riesgos viales: hace poco, un vehículo volcó al esquivar un animal que yacía muerto en la calzada; el hombre que conducía fue internado y posteriormente falleció. «Esto no solo afecta la seguridad de los peatones, sino también de quienes circulan en vehículos o en bicicleta, como yo», agregó la vecina.
Entre los puntos clave del proyecto se encuentra la creación de albergues municipales para los animales en situación de riesgo o abandono. «Hay un montón de terrenos municipales disponibles –señaló–. Necesito estar protegida, pero también los animalitos necesitan cuidados: en estos albergues deberían recibir sanidad completa, vacunas, alimentos y cariño, sin ningún tipo de maltrato. Si los maltratamos, se volverán más feroces, y eso es lo que queremos evitar».
Otro aspecto fundamental es la promoción de la tenencia responsable. La iniciativa propone multas para quienes abandonen animales o no los cuiden adecuadamente, así como el cumplimiento de normas básicas para quienes circulen con sus perros por vía pública: el uso de correa, bozal en caso de tendencia a morder, y chapita de identificación. «He visto gente en Chivilcoy que lleva perros grandes con bozal y correa, y eso es un ejemplo a seguir», destacó Ferreyra.
Además, el proyecto incluye la implementación de una base de datos municipal con información de los dueños, y la colaboración con veterinarias locales para registrar a los animales con chips de identificación –que requieren anestesia temporal, según investigó la vecina– y escanearlos en caso de pérdida. «Las chapitas también son fundamentales, porque ayudan a reencontrar rápidamente a los perros con sus dueños. Si se pierde un animal, la veterinaria o la municipalidad podría acceder a la información y facilitar la búsqueda», explicó.
Ferreyra hizo hincapié en que la propuesta busca un equilibrio entre el cuidado de los animales y la seguridad de los ciudadanos: «Quiero que las proteccionistas y quienes aman a los animales entiendan que no los odiamos. Simplemente necesitamos que los funcionarios piensen también en la comunidad: las madres tienen miedo de llevar a sus hijos a la plaza, no tenemos libertad de transitar por nuestras calles sin preocupaciones».
El proyecto se implementaría en todas las localidades de Chivilcoy. Sin embargo, la vecina reconoció que la problemática no es exclusiva de la zona: «He recorrido otros municipios y los vecinos me comentan lo mismo –aseguro–. En algún momento tenemos que preocuparnos y ocuparnos de esta situación, porque se trata de responsabilidad colectiva».
Ahora, la iniciativa espera su primera sesión para luego ser evaluada por el Concejo Deliberante. «Ojalá se lleve a cabo –concluyó Ferreyra–. Los animales merecen protección y nosotros merecemos seguridad: este proyecto busca dar respuesta a ambas necesidades».

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