Huergo Cereales: ¿Quién entra y quién sale de las plantas? Y el futuro de 95 acreedores
El intrincado y tenso escenario alrededor de Huergo Cereales, la firma que mantiene en vilo a decenas de productores y acreedores en la región, parece haber tomado un giro en las últimas horas.

Tras las denuncias de usurpación y el mutismo oficial, este medio logró comunicarse con el Dr. Banchero, abogado de la empresa, quien ofreció una nueva versión de los hechos y delineó las complejas gestiones que se están llevando a cabo para intentar salir del laberinto financiero. Sin embargo, las aclaraciones abren nuevas incógnitas y no disipan por completo la preocupación de los damnificados.
Lo que inicialmente se había reportado como una toma de posesión irregular de la planta de Coronel Mom, con cambio de candados y sin orden judicial, fue, según el Dr. Banchero, un “malentendido”. El abogado explicó que los protagonistas de este ingreso fueron dos ex empleados de Huergo Cereales, quienes habrían acudido al lugar con la misión de custodiar la planta y prevenir el robo de mobiliario de la firma. La peculiaridad del incidente radica en que, al no contar con las llaves de acceso, los custodios habrían optado por romper el candado para poder ingresar y cumplir con su tarea. Esta versión busca desdramatizar un hecho que había sido interpretado como un acto de usurpación con posibles implicaciones penales, redefiniéndolo como una acción de protección de activos por parte de la empresa. Para evitar futuras confusiones o ingresos no autorizados, el Dr. Banchero informó haber dispuesto una persona en cada planta para su vigilancia permanente.
Sin embargo, otra versión menciona a un beneficiario de una hipoteca sobre la planta de Coronel Mom, que el letrado se habria contactado con él, dejando en claro que, si bien es el tenedor de la hipoteca, «no le da derecho a entrar de prepo» a las instalaciones. Esta gestión busca establecer límites y protocolos ante cualquier intento de acción unilateral por parte de los acreedores hipotecarios.
En cuanto al frente de los acreedores, el Dr. Banchero detalló que el universo de damnificados asciende a aproximadamente 70 productores, a los que se suman otras 25 personas entre proveedores y diversos implicados. La firma se encuentra actualmente en una fase de evaluación de mecanismos para hacer frente a esta abultada deuda. Una de las posibilidades que se barajan, y que arroja un rayo de esperanza para los damnificados, es el interés de una empresa acopiadora de Rosario. Esta compañía, cuya identidad no fue revelada, estaría explorando la adquisición de las plantas de Huergo Cereales con el objetivo de expandir su presencia en el mercado de la zona. El capital proveniente de esta potencial operación sería el destinado a abonar las acreencias de los damnificados.
Asinisno, el Dr. Banchero confirmó que otra alternativa viable es que una «gente de Chacabuco», estaría llevando el grano con carta de porte de Huergo Cereales. Lo significativo de este proceso es la modalidad de pago: una vez cubiertos «todos los gastos» (cosecha, alquiler, etc.), se citará a los acreedores a una nueva reunión para repartir lo que quede de manera «proporcional». Esta aclaración, aunque sugiere un camino hacia la resolución, también plantea interrogantes sobre el proceso de liquidación de gastos y el porcentaje que finalmente recibirán los damnificados. La proporcionalidad, en este contexto, podría implicar una quita significativa sobre el monto original de las deudas, sugieren productores dambificados.
Finalmente, el Dr. Banchero deslizó en conversación con acreedores, sin mayores precisiones, que «hay gente que quiere comprar las dos plantas» de Huergo Cereales. Esta afirmación refuerza la hipótesis de la empresa acopiadora de Rosario, aunque la falta de detalles sobre los potenciales compradores y los términos de una eventual operación mantiene a los damnificados en un estado de expectación e incertidumbre sobre cómo esto podría beneficiarlos directamente.
