Argentina, líder mundial en manejo apícola
En el marco de la reciente Expo Apícola de Chivilcoy, el veterinario Joaquín Moja y el técnico en apicultura Daniel Poffer ofrecieron una charla que puso el foco en la relevancia de las abejas para la producción de alimentos y la economía nacional, al tiempo que abordaron los desafíos actuales y futuros del sector.

Ambos especialistas hicieron hincapié en la necesidad de continuar trabajando para «defender el rol que tiene la abeja en la colonización de los cultivos y en la producción de alimentos». Resaltaron, además, que la apicultura representa una economía fundamental en Argentina, aportando significativos ingresos a numerosas familias.
Durante el encuentro, Moja y Poffer desgranaron los conceptos clave para lograr colmenas productivas. «El manejo es integrado para poder tener colmenas productivas», explicó Moja, enfatizando en lo que denominó «los cuatro pilares fundamentales: nutrición, sanidad, genética y organización». A esto, sumó la importancia de un manejo adecuado.
La charla no se centró en un único punto, sino que abordó estos temas de manera profunda, buscando que el apicultor no solo comprendiera los conceptos, sino que pudiera aplicarlos y evaluarlos en su práctica diaria. Se discutieron estrategias de nutrición, protocolos sanitarios y la relevancia del recambio de reinas, elementos vitales para la salud y productividad de las colmenas.
Uno de los puntos críticos que se abordó fue la preparación para la invernada, especialmente considerando el posible impacto de factores climáticos como las lluvias intensas. Los especialistas aconsejaron a los apicultores a «dejar buenas reservas y aplicar los tratamientos sanitarios lo antes posible» para prevenir el crecimiento de parásitos que puedan diezmar las colmenas. El objetivo es claro: «lograr la mayor cantidad de abejas posible para pasar el invierno», asegurando así una buena base para la próxima temporada.
A pesar de los desafíos, la temporada 2025-2026 arrojó resultados positivos. «Se ha cerrado un año interesante en muchos lugares», afirmó Poffer. Si bien reconoció que no se habían logrado promedios excepcionales en todas las regiones, destacó que en algunas zonas se obtuvieron promedios de hasta 50 kilos de miel por colmena, lo que indica «una producción muy importante». Esta situación genera optimismo respecto al cumplimiento de la cuota comprometida y al mantenimiento del volumen de exportaciones.
«Ha crecido la apicultura», aseguró Poffer, mencionando un incremento tanto en la cantidad de apicultores como en el número de colmenas registradas. Este crecimiento se ve reflejado en la gran concurrencia a eventos como la Expo Apícola, donde más de 120 personas participaron activamente de la charla, demostrando el interés y el dinamismo del sector.
Asimismo, un motivo de orgullo para la apicultura argentina es su posición como referente a nivel internacional. Los trabajos y desarrollos del INTA y el programa ProApi son reconocidos mundialmente. «Estamos siendo observados por países como Turquía, Lituania, Albania, que quieren copiar nuestro sistema de trazabilidad, los manejos sanitarios y nutricionales», explicó Moja. Incluso, recientemente se recibieron visitas de delegaciones de Guayana Francesa y existen proyectos de colaboración con países como Mozambique para replicar el modelo argentino. Daniel Poffer, por su parte, ha trabajado en el desarrollo apícola en Centroamérica, lo que reafirma la expertise local.
«Somos ejemplos en Latinoamérica y en parte del mundo del manejo que se lleva adelante de las colmenas en Argentina a partir de este sendero tecnológico», concluyó Poffer, destacando la robustez y la innovación del modelo apícola nacional.
En cuanto a la investigación, los especialistas reconocieron un «recorte en la parte de financiamiento». No obstante, señalaron que el productor cuenta con diversas vías de financiamiento a través de líneas del Ministerio de Desarrollo Agrario y otras instituciones, enfatizando que la gestión y la búsqueda de recursos son clave para el desarrollo continuo del sector.
